Desde CGT Correos Barcelona, como organización anarcosindicalista y por tanto totalmente independiente de los partidos políticos o de intereses partidistas, queremos manifestar lo siguiente:

Durante la campaña de elecciones a las Cortes Generales, de 23 de julio de 2023, los carteros han de asumir su habitual carga de trabajo, a la que se les añade el reparto a todos los ciudadanos, en apenas dos semanas, de los envíos de propaganda electoral (al menos 8 partidos políticos) además del desmesurado aumento del voto por correo.

Los trabajadores de las oficinas de Correos, muchos de ellos con contratos de jornada parcial han de admitir los envíos habituales, también las solicitudes de voto por correo y posteriormente su tramitación. Es especialmente complejo en las oficinas del mundo rural y localidades pequeñas donde hay menos personal.

¿En qué contexto se lleva a cabo este exponencial aumento de la carga de trabajo? En unidades con falta de crónica de contratación. Teniendo en cuenta que las bolsas de contratación son tan reducidas, que siempre están agotadas y por tanto impiden encontrar trabajadores disponibles cuando hay un aumento extraordinario de la carga de trabajo.

Para lavar su imagen, la dirección de correos anuncia, el 11 de julio 19.400 contratos, dos días después 20.240; queremos denunciar públicamente, que muchos de los trabajadores han firmado dos contratos encadenados, con lo que el número real de trabajadores, se reduce a la mitad. Un número insuficiente para cubrir la falta crónica de contratación, las vacaciones de parte de la plantilla y el aumento de la carga de trabajo que suponen los envíos de propaganda electoral y el voto por correo.

En Barcelona tenemos constancia de que se han adoptado medidas desesperadas e improvisadas por parte de la dirección: trabajadores prolongando su jornada, presiones sobre una plantilla agotada para que realicen horas extras, jefes repartiendo propaganda electoral fuera de su turno de trabajo, trabajadores de una unidad repartiendo en otra unidad fuera de su horario habitual, todo un escenario de precariedad.

En definitiva, un servicio Postal tan deteriorado y destinado a satisfacer prioritariamente los intereses de las grandes empresas, que es incapaz de garantizar un servicio esencial, en este caso, la tramitación a tiempo del voto por correo. En CGT tenemos claro que esto también está pasando en otros ámbitos: Salud, asistencia, educación…No es una desorganización, es un abandono premeditado de los Servicios Públicos.


Fuente: CGT-Prensa Barcelona