Quince metros de viga metálica atravesaban, a primera hora de la tarde de ayer, un carril de la calle de Bolivia, en el polígono industrial Azque de Alcalá de Henares. En un extremo de la traviesa, una carretilla elevadora volcada, de tres ruedas. Las delanteras, lisas, sin dibujo, agrietadas. Bajo su peso había muerto, sobre las dos de la tarde, Juan Carlos V. B., un ecuatoriano de 32 años. Deja en España a su novia, sus padres y sus dos hermanas.

Quince metros de viga metálica atravesaban, a primera hora de la tarde de ayer, un carril de la calle de Bolivia, en el polígono industrial Azque de Alcalá de Henares. En un extremo de la traviesa, una carretilla elevadora volcada, de tres ruedas. Las delanteras, lisas, sin dibujo, agrietadas. Bajo su peso había muerto, sobre las dos de la tarde, Juan Carlos V. B., un ecuatoriano de 32 años. Deja en España a su novia, sus padres y sus dos hermanas.

Su hermana menor acudió nada más conocer la noticia a la metalúrgica Mecba, donde Juan Carlos trabajaba desde hacía cerca de un año. Cuando llegó, acompañada de amigos de la familia, aún no se había retirado el cuerpo del asfalto. Los técnicos de una UVI móvil del Summa, habían encontrado hora y media antes a Juan Carlos en parada cardiorrespiratoria. Aunque trataron de reanimarlo durante 30 minutos, no lograron hacer nada por salvar su vida. «No puede ser», titubeaba su hermana horas después, con los ojos inundados, mientras abrazaba a su mejor amiga al salir de la metalúrgica. «No puede ser, mi hermano». Se da la circunstancia de que es el segundo hermano de la familia que muere en los últimos años.

«Todos los papeles los tiene la policía», fue la única respuesta proveniente de fuentes de la empresa cuando se les preguntó si Juan Carlos tenía formación específica para conducir ese tipo de maquinaria. «Supongo que la había cogido antes, como cualquiera en la fábrica, pero no lo sé», explicaba un trabajador minutos después de retirar la viga y el toro mecánico de la entrada. Aún no había llegado, ni visto la escena, la inspección de salud laboral de la Comunidad de Madrid. «Nos ha dicho la policía que la retiremos porque invade la vía», alegaban desde Mecba.

Según explicaron amigos de la familia, Juan Carlos llevaba seis años en España. Tenía los papeles en regla y trabajaba legalmente en Mecba. Llevaba una vida tranquila y llena de expectativas en Alcalá de Henares.

La muerte de Juan Carlos eleva a 37 el número de fallecidos en accidente laboral en la región en lo que va de año. Representantes de UGT y CC OO lamentaron la muerte y se mostraron alarmados ante el aumento de este tipo de accidentes en la región. «A pesar de la gravedad de los datos, la Comunidad nos sigue dando largas en cuanto a la firma del plan de seguridad en el trabajo, y no para de retrasarse», añadieron desde CC OO.

Al lado de donde se produjo el accidente, los amigos de Juan Carlos observaban la traviesa de 15 metros, tirada en el suelo junto al toro mecánico. «Es demasiado grande. Tiene que pesar demasiado para esa máquina», comentaban.


Fuente: AMAYA IZQUIERDO| EL PAIS