Desde la Sección sindical de CGT en el Hospital Clínico de Barcelona denunciamos que este verano se ha puesto en evidencia con mayor claridad que nunca, la falta y mala gestión organizativa que hace la dirección de enfermería y la empresa del capital humano que trabajamos en el ámbito asistencial y no asistencial de todas las categorías, enfermeras, TCAI, auxiliares sanitarios y personal de servicios generales.

Esta mala organización y de gestión nos ha llevado a una hecatombe (al nivel más) importante, a pie de cama del paciente. Las ratios de este verano se han elevado hasta 15 enfermos por enfermera de TCAI el doble por falta de personal y previsión. La falta de personal para cubrir ya es crónica, junto con el error de los cierres estacionales de algunas unidades de hospitalización y quirófanos, ya que luego deben abrirse de forma urgente debido a la demanda asistencial real. La plantilla se ha visto forzada a trabajar con una sola enfermera y una o dos TCAI o incluso con auxiliares sanitarios por la falta de personal.  Esto supone un gravísimo riesgo para la seguridad asistencial de los pacientes. Algunas salas, sin enfermeras, se han cubierto con TCAI y auxiliares sanitarios, asumiendo funciones que no les corresponden.

Toda esta situación, nos consterna. La plantilla está exhausta mental y físicamente. En general, hay un sentimiento de impotencia hacia esta mala organización sobre todo porque no hay motivo para ello. En el hospital Clínico de Barcelona se planifican las vacaciones en tres periodos, y con 4 meses de antelación antes de disfrutarlas. Para cuando las vacaciones van a ser disfrutadas por el trabajador, en las salas no hay una suplencia planificada para esa falta. Por lo tanto, cada día va un trabajador distinto a cubrir. Esto pasa en todas las unidades, incluyendo UCI, intermedios, hospitalización y en todos los turnos.

Esto repercute en la salud de los trabajadores de este afamado Hospital.

La empresa nos ha trasladado su línea de negociación del convenio colectivo que a CGT nos parece abusiva:

  • Las vacaciones se disfrutarán en semanas enteras de lunes a domingo. Esto perjudica las cadencias de todos los turnos.
  • Los 5 AP que tenemos pasaran a tener las limitaciones que describe el articulo 37.9 del ET, las cuales son: motivos de fuerza mayor y con justificante. En nuestro convenio, las condiciones de disfrute son mucho más ventajosas pues son días de asuntos personales, y NO se tienen que justificar.
  • Una normativa del año 1986 viene regulando las faltas, las cuales se avisan con 30 minutos de antelación por si los trabajadores nos encontráramos indispuestos. Con la propuesta de la empresa, sólo se podrán usar de lunes a jueves y planificándolas, mientras que ahora no tenemos esas dos limitaciones y las podemos usar en caso de necesidad de lunes a domingo.

En resumen, en lugar de optimizar la gestión de las coberturas y procurar organizar mejor las faltas, pretenden recortar derechos. Desde CGT denunciamos públicamente que no vamos a renunciar a nuestras libranzas ni vacaciones, es lo único bueno que tenemos en este convenio propio, en el que ni siquiera ya tenemos ayudas sociales desde 2008, nos siguen recortando el 5% de nuestro salario por Decreto ley 3/2010 desde 2010.

Denunciamos las condiciones precarias, la poca o nula empatía de la dirección con una plantilla que, seguimos trabajando día a día en la asistencia, en unas condiciones de trabajo sumamente exigentes y duras, donde por ejemplo los turnos de mañana y tarde trabajan 7 días seguidos en su semana larga. La falta de personal hace que constantemente se tengan que doblar turnos, haciendo 14 horas seguidas en los turnos diurnos y volviendo al día siguiente. En el turno de noche, también se amplía en las noches de descanso por la falta de personal.

Todo ello tensiona a los trabajadores y a los mandos intermedios, que se ven obligados a cubrir como sea y no siempre facilitan el descanso o entienden que un AP es un asunto personal y debe ser aceptado sin más. Que, si una persona se encuentra mal y no puede ir a trabajar, no hay otra opción. Entran en juego chantajes emocionales y comentarios como “hay que ser compañero, si no vienes tú, no vendrá nadie” o “sino vienes hoy, ya veremos qué pasa cuando necesites algo”. Esta falta de empatía y comentarios fomentan gran malestar en la plantilla, se pierde la confianza con los mandos y llegan a haber situaciones muy desagradables que terminan con bajas laborales por agotamiento físico, enfermedad y ansiedad.

A la dirección del Hospital Clínico de Barcelona, Sr. Josep Mª Campistol, a la subdirectora Sra. Pilar Varela y la directora de enfermería Sra. Gemma Martínez nos gustaría decirles que la fuga de profesionales pese a ser fijos, a otros hospitales, excedencias y bajas por enfermedad o burnout del personal no va a cesar, hasta que se solvente la mala gestión y se trate mejor a los trabajadores, y desde luego se deje de recortar derechos.

 

 


Fuente: CGT-Prensa Barcelona