La médica María Paz Fernández, de 35 años, murió ayer después de que la puerta del garaje del centro de salud de San Martín de Valdeiglesias donde trabajaba le cayera encima. El suceso ocurrió sobre las tres de la tarde, cuando la mujer iniciaba su jornada de trabajo.

La médica María Paz Fernández, de 35 años, murió ayer después de que la puerta del garaje del centro de salud de San Martín de Valdeiglesias donde trabajaba le cayera encima. El suceso ocurrió sobre las tres de la tarde, cuando la mujer iniciaba su jornada de trabajo.

El garaje formaba parte de la ampliación llevada a cabo en el centro sanitario en el año 2006, que inauguraron el entonces consejero de Sanidad, Manuel Lamela, y el anterior alcalde de la localidad José Luis García. La médica vivía en Ávila y recorría cada día el mismo trayecto en coche hasta San Martín de Valdeiglesias. Una compañera explicó que Fernández pertenecía al Servicio de Atención Rural que se encarga de las urgencias. Ayer, al abandonar el garaje, la puerta cedió y la sorprendió antes de que pudiera retirarse. Un compañero la auxilió en un primer momento, aunque la mujer se encontraba en estado crítico por el brutal golpe recibido.

También acudió en su auxilio una ambulancia del Summa y un helicóptero. Al llegar los facultativos la mujer estaba inconsciente y presentaba traumatismos craneoencefálico y torácico severos. Ante la gravedad de las lesiones se la trasladó en el helicóptero al hospital Clínico, pero falleció al poco tiempo.

«Estamos todos muy consternados por lo que ha ocurrido», afirmó una trabajadora del centro médico de San Martín de Valdeiglesias. «La puerta estaba mal, floja y además se atascaba. De hecho, no utilizábamos casi el garaje», explica. Desde CC OO confirman que los trabajadores habían dado varios partes en el que advertían del estado de la puerta. Los sindicatos consideran esta muerte como un accidente laboral in itinere, debido a que tuvo lugar en el trayecto desde su domicilio hasta el puesto de trabajo.

Por otra parte, un hombre de 52 años, herido grave al caer de una altura de cuatro metros cuando trabajaba subido a un andamio en Morata de Tajuña, murió ayer a consecuencia de las lesiones, según informa UGT. Con estas muertes, ya son 126 los trabajadores fallecidos en accidentes laborales en lo que va de año.


Fuente: ESTHER SÁNCHEZ / EL PAIS