Manuel Huerga dice que ’Salvador’ salda una deuda con los últimos luchadores antifranquistas
El próximo lunes empieza el rodaje del filme basado en los momentos finales del anarquista Puig Antich
Salvador va a ser más que una película. De ello está convencido todo el equipo de rodaje del filme inspirado en la trágica vida de Salvador Puig Antich -que se iniciará el próximo lunes-, comenzando por el productor y el director, Jaume Roures y Manuel Huerga, respectivamente, hasta el elenco -Daniel Brühl, Leonor Watling, Leonardo Sbaraglia, Ingrid Rubio, Tristán Ulloa…- y el compositor de la banda : nada menos que Lluís Llach.
Manuel Huerga dice que ’Salvador’ salda una deuda con los últimos luchadores antifranquistas

El próximo lunes empieza el rodaje del filme basado en los momentos finales del anarquista Puig Antich

Salvador va a ser más que una película. De ello está convencido todo el equipo de rodaje del filme inspirado en la trágica vida de Salvador Puig Antich -que se iniciará el próximo lunes-, comenzando por el productor y el director, Jaume Roures y Manuel Huerga, respectivamente, hasta el elenco -Daniel Brühl, Leonor Watling, Leonardo Sbaraglia, Ingrid Rubio, Tristán Ulloa…- y el compositor de la banda : nada menos que Lluís Llach.

Al menos, esa impresión transmitieron ayer en la presentación del que será su trabajo, como mínimo, en las próximas 13 semanas. El director aseguró, por ejemplo, que Salvador salda una deuda con la generación de Puig Antich, la de los últimos luchadores antifranquistas.

Huerga añadió que dicha generación no se limitó a combatir esa dictadura agónica, pero cuya brutalidad seguía dando coletazos -la ejecución por garrote vil del activista del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL) en 1974 fue uno de los últimos-, sino que defendió unos ideales, que, según él, luego quedaron «eclipsados» por una transición «un tanto chapucera». El director, sin embargo, no fue el único que interpretó la película en clave de «compromiso» con la historia. También Jaume Roures (Mediapro), lo hizo momentos antes. En su caso, habló de «compromiso con nosotros mismos», en alusión a quienes, como él, fueron testigos directos de la descomposición del franquismo y de sus terribles efectos. El cantautor Lluís Llach, que volcó en I si canto trist sus emociones tras el asesinato de Puig Antich -de quien era vecino por aquel entonces-, confesó que percibe su implicación en el filme como una especie de «venganza personal». «Aprovecho la enorme suerte que me brinda la vida de participar en esta reivindicación no de una persona, sino de toda una generación entera», apuntó.

Muchos de los jóvenes actores que encarnarán a las personas que conocieron a Puig Antich, la mayoría vivas aún, ni siquiera tenían noticia de este dramático episodio de nuestro pasado reciente, como admitieron Tristán Ulloa -Oriol Arau en la ficción, el joven abogado defensor del condenado- y Leonor Watling -que representa el papel de Montse Plaza, el verdadero amor de Puig Antich (que se hallaba en la sala de ejecución junto a una de las cuatro hermanas del anarquista, Imma), aunque cuando fue ejecutado mantenía una intensa relación con Margalida, a la que dará vida Ingrid Rubio-. Ulloa aseguró que, para él, la historia de Puig Antich ha sido «un descubrimiento», y prosiguió : «Creo en mi foro interno que, más allá de la película, de lo que se trata es de que no se duerman las conciencias». Pese a crecer lejos de Cataluña, el actor alemán de madre catalana Daniel Brühl (Good bye Lenin), que será Puig Antich en la pantalla, sí sabía del anarquista por su familia, y reconoció haber quedado «muy impresionado» tras leer el guión -que, basado en el libro Compte enrere, de Francesc Escribano, firma Lluís Arcarazo-. «Siento mucho respeto por el personaje, porque es alguien real, e interpretarlo es una responsabilidad muy grande», comentó. Y acabó la frase con un «Ja veurem», en catalán, idioma en el está haciendo una rápida inmersión y que en la película hablará sólo con su familia y amigos. Como en tiempos del franquismo.


Fuente: TERESA CENDRÓS/EL PAÍS