El gobierno de Israel prepara los funerales de estado en homenaje al criminal de guerra Ariel Sharon

Ariel Sharon, según sus biógrafos, fue el comandante más distinguido de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) o Tzahal en las guerras del 48, 56, 67 y 73 contra los árabes. Por su fiereza y arrojo es considerado uno de los soldados más valientes de Israel, genio estratega dotado de un extraordinario don de mando que le hizo merecedor al título de  “león de Dios”.

Ariel Sharon, según sus biógrafos, fue el comandante más distinguido de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) o Tzahal en las guerras del 48, 56, 67 y 73 contra los árabes. Por su fiereza y arrojo es considerado uno de los soldados más valientes de Israel, genio estratega dotado de un extraordinario don de mando que le hizo merecedor al título de  “león de Dios”.

En el año 1982 cuando era Ministro de Defensa de Israel ordenó la invasión del Líbano (operación “Paz para Galilea”) en respuesta a los constantes ataques de los guerrilleros fedayines encabezados por Yaser Arafat.  

Las tropas sionistas ocuparon Beirut con el fin de destruir las bases de la OLP y expulsarlos definitivamente del país.  

El día 16 de septiembre 1982 se produce la famosa matanza de Sabra y de Chatila en retaliación por el asesinato del líder falangista Bashir Gemayel. De acuerdo al informe de la comisión Kahan,  Ariel Sharon y el jefe del Estado Mayor Rafael Etian son los directos responsables e inductores de la misma ya que dieron vía libre a la Falange Cristiano Libanesa, al mando de Hobeika, para perpetrar este horroroso genocidio que se cobró la vida de más de 2000 refugiados palestinos.

Este sanguinario matarife que ha recibido las más altas condecoraciones de estado protagonizó uno de los episodios más rastreros de su trayectoria  con su visita en el año 2000  al Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas en Jerusalén que provocó el comienzo de la Intifada de Al-Aqsa. A nivel político se distinguió por su ideología ultraderechista emparentada con el fascismo. Como líder del partido Likud fue  elegido primer ministro del  año 2001 al 2006. No le tembló el pulso a la hora de reprimir al pueblo palestino en las cruentas operaciones de exterminio acometidas en la franja de Gaza y Cisjordania. Tan desalmado psicópata gozaba con el sufrimiento de las miles de víctimas de su locura belicista ya fueran niños, mujeres o ancianos. Su objetivo fundamental era la eliminación sistemática de los líderes de la resistencia mediante los asesinatos selectivos (misiles inteligentes disparados desde aviones o helicópteros) Además de aplicar métodos carcelarios y torturadores sin que nada ni nadie se haya interpuesto a sus designios. Ferviente promotor de la colonización sionista dio luz verde a la construcción de los asentamientos obsesionado por judaizar los territorios ocupados. 

Planificador de la barrera de defensa o seguridad mejor conocida como el muro del Apartheid o de Sharon, su  obra magna y por la que será eternamente recordado.    Se tiene previsto realizar en Jerusalén un gran desfile militar presidido por Netanyahu y el gobierno en pleno que le rendirán honores de héroe nacional de Israel. Seguramente miles de ciudadanos se unirán al cortejo fúnebre de una de las figuras más connotadas del sionismo en toda su historia. Un  funeral en el que no faltarán las muestras de exaltación a los valores más extremistas y  reaccionarios. No podemos ocultar nuestra rabia al comprobar como un terrorista ha conseguido alcanzar las más altas cimas del poder.

El bárbaro genocida de Ariel Sharon ha muerto a los 85 años en la cama del hospital Tel Hashomer de Tel-Aviv -tras permanecer en estado de coma desde el año 2006-  sin que haya sido juzgado en los tribunales por sus crímenes de lesa humanidad. No podemos decir que descanse en paz un amante de la guerra y de la muerte.

Carlos de Urabá 2014

Amman-Jordania


Fuente: Carlos de Urabá