Los trabajadores de la planta de Abrera que la multinacional de componentes de automoció SAS ha decidido cerrar -después de perder una adjudicación de Seat- continúan haciendo presión porque la filial de Volkswagen asuma lo que consideran su parte de responsabilidad y acepte recolocar algunos de los 210 empleados afectados. Ayer mismo, un grupo de trabajadores se concentraron en la entrada de Eurosit, firma proveedora de Seat, para impedir la salida de camiones que cada día trasladan a la firma automovilística un millar de asientos para todos sus modelos.

Los trabajadores de la planta de Abrera que la multinacional de componentes de automoció SAS ha decidido cerrar -después de perder una adjudicación de Seat- continúan haciendo presión porque la filial de Volkswagen asuma lo que consideran su parte de responsabilidad y acepte recolocar algunos de los 210 empleados afectados. Ayer mismo, un grupo de trabajadores se concentraron en la entrada de Eurosit, firma proveedora de Seat, para impedir la salida de camiones que cada día trasladan a la firma automovilística un millar de asientos para todos sus modelos.

Otro grupo más de empleados se dirigieron a las instalaciones de Seat en Martorell para continuar las ya habituales protestas, además de provocar colas de tránsito a la entrada del polígono de Can Amat. Los trabajadores consiguieron impedir la entrada y la salida de camiones de Eurosit durante un par de horas por la mañana, cosa que, según el presidente del comité de SAS, Emiliano Jiménez (CGT), obligó Seat a parar parte de la cadena de montaje.

MOMENTOS DE TENSIÓN

La de ayer fue ya la tercera acción de estas características llevada a cabo por los empleados de Abrera. También ayer por la mañana, una avería eléctrica a la misma Seat provocó problemas en algunos de los talleres, pero Jiménez insiste que la acción reivindicativa de la plantilla de SAS afectó de nuevo el normal funcionamiento de la firma automovilística.

Durante las protestas, también se vivieron momentos de tensión entre trabajadores de SAS y agentes de seguridad de Seat.


Traducción automática Opentrad.


La plantilla de SAS provoca una tercera aturada en les línies de muntatge de Seat

J. TORRENTS. Abrera

Els treballadors de la planta d’Abrera que la multinacional de components d’automoció SAS ha decidit tancar -després de perdre una adjudicació de Seat- continuen fent pressió perquè la filial de Volkswagen assumeixi el que consideren la seva part de responsabilitat i accepti recol·locar alguns dels 210 empleats afectats. Ahir mateix, una seixantena de treballadors es van concentrar a l’entrada d’Eurosit, firma proveïdora de Seat, per impedir la sortida de camions que cada dia traslladen a la firma automobilística un miler de seients per a tots els seus models. Una cinquantena més d’empleats van dirigir-se a les instal·lacions de Seat a Martorell per continuar les seves ja habituals protestes, a més de provocar cues de trànsit a l’entrada del polígon de Ca n’Amat. Els treballadors van aconseguir impedir l’entrada i la sortida de camions d’Eurosit durant un parell d’hores al matí, cosa que, segons el president del comitè de SAS, Emiliano Jiménez (CGT), va obligar Seat a aturar part de la cadena de muntatge.

MOMENTS DE TENSIÓ

La d’ahir va ser ja la tercera acció d’aquestes característiques duta a terme pels empleats d’Abrera. També ahir al matí, una avaria elèctrica a la mateixa Seat va provocar problemes en alguns dels tallers, però Jiménez insisteix que l’acció reivindicativa de la plantilla de SAS va afectar de nou el normal funcionament de la firma automobilística. Durant les protestes, també es van viure moments de tensió entre treballadors de SAS i agents de seguretat de Seat.


Fuente: J. TORRENTES. / EL PUNT