La mujer en Volkswagen Navarra

por natalia bizkai y rosa azurmendi

EL pasado 14 de enero, a través de una carta al director de este periódico, la empleada de VW-NA, Mamen Antón Remírez, delegada del comité de empresa en VW-NA por CCOO (dato que olvidó comentar), mostraba su preocupación ante el hecho de que en la factoría de Landaben el 98,04% de los puestos de dirección estén ocupados por hombres.

La mujer en Volkswagen Navarra

por natalia bizkai y rosa azurmendi

EL pasado 14 de enero, a través de una carta al director de este periódico, la empleada de VW-NA, Mamen Antón Remírez, delegada del comité de empresa en VW-NA por CCOO (dato que olvidó comentar), mostraba su preocupación ante el hecho de que en la factoría de Landaben el 98,04% de los puestos de dirección estén ocupados por hombres.

A nosotras, como trabajadoras, también estos datos nos parecen una circunstancia anómala, en este terreno como en otros debería imperar la más absoluta igualdad de oportunidades entre ambos sexos. Porque no olvidemos que en VW, de 4.300 trabajadores en plantilla, sólo 300 son mujeres y de ellas, 64 trabajan en puestos de técnicas administrativas. Sin embargo, ante la muy injusta realidad de las relaciones laborales en VW-NA, nos gustaría que nadie deseara desempeñar puestos de dirección, salvo que fuera con la intención de intentar que la multinacional diera un giro radical en las políticas laborales y sociales que viene desarrollando, ya que en la mayoría de las ocasiones quienes desarrollan estas funciones, lejos de dedicarse exclusivamente a la organización del proceso productivo, se dedican a tareas de índole coercitivo que nada tienen que ver con la profesionalidad que se les presupone. Las mujeres con conciencia de clase no debemos aspirar a gestionar el neoliberalismo que en estos momentos nos están imponiendo al conjunto de los trabajadores, un modelo económico, social y laboral basado entre otras cosas en una relación de poder y de dominio que ejercen los empresarios-as sobre los trabajadores-as, y que guarda muchas similitudes con la establecida entre el hombre y la mujer en esta rancia sociedad patriarcal y machista. Como decía Carla Lonzi : «la actuación de la mujer no implica una participación en el poder masculino sino cuestionar el concepto de poder». Difícil, pero bonito reto.

También afirma Mamen que el sistema de ascensos y designación de puestos se aplica de una forma totalmente injusta, tanto para hombres como para mujeres y que además para nosotras es discriminatoria. Efectivamente, tiene razón. Pero se olvida (de la misma forma que olvidó comentar su cargo representativo en la empresa) de la responsabilidad que ella misma tiene en que esto sea así. La organización sindical de la que ella es delegada de hecho, junto a UGT, lleva más de 15 años cogestionando con la empresa todo lo relacionado tanto con los ascensos y promociones profesionales como con las contrataciones. Esta práctica les ha permitido a estas organizaciones crear unas redes clientelistas que han reforzado sus respectivos aparatos burocráticos. Una red clientelista formada básicamente por hombres, porque así lo han querido estas mismas organizaciones.

También queremos informarle, por si no se ha enterado todavía, de que en Seat, empresa del consorcio VW, su sindicato CCOO, en compañía de UGT (¡cómo no !), han pactado con la multinacional el despido de 660 trabajadores, incluyendo entre los mismos a todas las mujeres embarazadas y a la secretaria general de la sección sindical de CGT en la factoría de Martorell que, da la casualidad, es la primera mujer que desempeña esta función en un sindicato en la citada fábrica.

Por ello desde aquí le queremos decir a Mamen que, si de verdad le preocupa la realidad de la mujer trabajadora en VW-NA, lo primero que tiene que hacer es preocuparse, no sólo de aquellas que puedan ocupar cargos directivos, sino también de las trabajadoras de cadena cuya situación es infinitamente más problemática que de las que Mamen se ocupa únicamente. Y que a continuación trabaje desde dentro de su sindicato unos objetivos reivindicativos que rompan con la lógica neoliberal que ellos han contribuido a instaurar y que perjudican seriamente tanto a los trabajadores como a las trabajadoras. El convenio que se está negociando en la actualidad en VW-NA es una buena oportunidad para ello. Esperamos encontrarte por el camino porque cuantos más seamos, más fuertes seremos en la defensa de nuestros legítimos intereses de clase y de género y, como decía Montserrat Roig, «podremos ser capaces de alcanzar con los hombres una nueva categoría, la de la persona».


Fuente: por natalia bizkai y rosa azurmendi / noticiasdenavarra