Informe publicado en el Rojo y Negro 241 de diciembre 2010, por la Secretaría de la Mujer de CGT:

"La sexualidad y la reproducción, como sabemos, han pasado y siguen pasando por diferentes miradas, dependiendo del momento y del lugar en el que nos encontremos.

En las primeras etapas de nuestra historia como seres humanos ni siquiera entendíamos bien los vínculos entre sexualidad y reproducción (por ello la reproducción era atribuida a los deseos de los dioses, a la magia, a los designios de la naturaleza).

A
pesar de ser cuestiones aparentemente del pasado, lo cierto es que la
falta de información para las grandes mayorías continúa y la
expansión de la libertad en estos terrenos fue sustituida por
mandatos únicos, que de diferentes maneras –una de las
privilegiadas fue precisamente la religión– fueron sedimentando
progresivamente ideas fijas sobre estos campos, que simultáneamente

A
pesar de ser cuestiones aparentemente del pasado, lo cierto es que la
falta de información para las grandes mayorías continúa y la
expansión de la libertad en estos terrenos fue sustituida por
mandatos únicos, que de diferentes maneras –una de las
privilegiadas fue precisamente la religión– fueron sedimentando
progresivamente ideas fijas sobre estos campos, que simultáneamente
se plasmaron en leyes nacionales.

Recordemos
que la sexualidad y la reproducción han sido ejes sobre los que
también se construyó la subordinación de las mujeres; en esta
medida, el control de su sexualidad y su placer se transformó en
una pieza clave.

Ello
unido a una doble moral que se hace más fuerte en estos ámbitos,
en donde lo que se predica dista mucho de lo que se practica.

El
caballo de batalla de la liberación de las mujeres es poder
controlar su fecundidad, ser realmente libres de decidir cómo,
cuándo y cuánta descendencia tener, control que lleva aparejado el
control de la propia sexualidad como una experiencia única y digna
de ser vivida.

Hasta
no hace mucho ese control era ejercido por los hombres en el mundo
entero pero aún hoy, tiempo de investigación y avances, muchas
mujeres, en muchas partes del mundo, siguen muriendo y sufriendo por
no poder ejercer soberanía sobre su propio cuerpo.

La
lucha es larga y en España a partir de los años 70 se comienza un
camino que todavía hoy estamos recorriendo (ley de despenalización
anticonceptiva, ley del aborto…)

En
el contexto internacional, la primera mención a estos derechos se
realizó en la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos en Viena
en el año 1993 y luego de manera más amplia en la Conferencia
Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo en 1994.

Pero
¿cuales son estos derechos que tienen el status de Derechos Humanos?

1.

Derecho a la vida
:
la vida de ninguna mujer puede ser puesta en peligro por causa de
embarazo o parto.

2.
Derecho
a la libertad y seguridad de la persona
:
ninguna mujer debe ser objeto de prácticas como la mutilación
genital femenina, el embarazo forzado, la esterilización o el aborto
forzado

3.
Derecho
a la igualdad y a estar libres de todas las formas de
discriminación
.,
incluyendo el ámbito de la vida sexual y reproductiva

4.
Derecho
a la privacidad:

todos los servicios de salud sexual y reproductiva deben ser
confidenciales

5.
Derecho a la libertad de pensamiento

en las cuestiones relativas a la sexualidad y la reproducción

6.
Derecho
a la información y a la educación
,
incluyendo el acceso a una información completa de los beneficios,
riesgos y efectividad de los métodos de planificación familiar.

7.
Derecho
a optar por contraer matrimonio o no

y a formar y planificar una familia, ninguna mujer puede ser obligada
a contraer matrimonio contra su voluntad

8.
Derecho
a decidir tener hijas o hijos, o no tenerlos y cuando tenerlos,

garantizando el acceso de las personas a métodos efectivos de
anticoncepción

9.
Derecho
a la atención y protección de la salud
,
que incluye el derecho a no ser objeto de prácticas tradicionales
que sean perjudiciales para la salud

10.
Derecho
a los beneficios del progreso científico
,
incluyendo las técnicas apropiadas en salud reproductiva

11.
Derecho
a la libertad de reunión y asociación
,
que incluye el derecho a sensibilizar a los Gobiernos para que
prioricen la salud y los derechos sexuales y reproductivos

12.
Derecho a no ser objeto de tortura o maltrato
,
incluyendo los derechos de mujeres, hombres y jóvenes a ser
protegidos de la violencia, la explotación sexual y los abusos
sexuales

Como
se refleja claramente, esta carta de Derechos Sexuales y
Reproductivos necesita de una implicación real de gobiernos y
población en general, para eso es necesario que todas las personas
se los apropien pero también es fundamental que las mujeres seamos
conscientes de su existencia y de nuestro derecho a reclamar su
cumplimiento.

Debemos
tener la última palabra sobre nuestro cuerpo y la libertad de poder
ejercer nuestros derechos con respeto y tranquilidad!!!!