18 días ha durado la huelga indefinida convocada por la Confederació General del Treball en Rafia Industrial, una movilización secundada por la práctica totalidad de la plantilla integrada por 186 empleados. En la madrugada de ayer, trabajadores y empresa llegaron a un acuerdo sobre el convenio que ha puesto fin a la huelga, un acuerdo "muy satisfactorio que recoge todas las reivindicaciones planteadas por los trabajadores"

18 días ha durado la huelga indefinida convocada por la Confederació General del
Treball en Rafia Industrial, una movilización secundada por la práctica totalidad de
la plantilla integrada por 186 empleados. En la madrugada de ayer, trabajadores y
empresa llegaron a un acuerdo sobre el convenio que ha puesto fin a la huelga, un
acuerdo «muy satisfactorio que recoge todas las reivindicaciones planteadas por los
trabajadores»

Las condiciones económicas y sociales conseguidas con la huelga están plasmadas en
un acuerdo con la empresa «muy positivo» porque contempla todas las mejoras que
exigía la plantilla tras casi un año de negociación infructuosa del convenio de
empresa y 18 días de huelga indefinida.

La dirección de Rafia Industrial, empresa de Vinalesa (Valencia) perteneciente al
Grupo Armando Álvarez y dedicada a la producción de envases y sacos de polipropileno
para la industria, ha asumido con la firma del acuerdo incrementos salariales
totales de un 1,50 sobre el IPC real, pluses para el cuarto turno, complementos por
vacaciones, primas en pagas, 30 incrementos de categoría, la jubilación parcial a
los 62 años, derecho a licencia retribuida para las parejas de hecho, etc.

Tal y como destaca un miembro del comité de empresa «los trabajadores le han echado
mucho valor». Y es que casi el 100% de la plantilla ha secundado la huelga a pesar
de que, como apunta Ana Madrid, Secretaria de Acción Sindical de CGT-PV, «la empresa
trató de amedrentar a los trabajadores convocando una asamblea paralela en la que
amenazó con cerrar la fábrica». Así, tras comprobar la unidad y empuje de los
empleados, la empresa ha tenido que cambiar de actitud y ceder a las justas
reivindicaciones laborales. Ana Madrid destaca también que «si no hubiera sido por
la movilización no hubiera habido acuerdo y no se hubiera conseguido nada».

Cabe destacar que el Grupo Armando Álvarez facturó en el 2005 más de 550 millones de
euros y sus beneficios se incrementan año tras año.

La CGT-PV expresa su satisfacción por la lucha y los frutos obtenidos.


Fuente: Libertad Montesinos / Gabinete de Prensa CGT-PV