Artículo de opinión de Desiderio Martín Corral

La mercantilización de toda la cadena de la vida, arrasa en todo el planeta y, de manera despiadada, cada vez y en mayor medida, la mano de obra del trabajador, trabajadora, es (des)apropiada de sus derechos fundamentales (libertad, negociación), traspasando los mismos a un único sujeto, el capital, el cual ha logrado no sólo mutar la relación subalterna del trabajo libre entre productor y patrón, sino también, hacer desaparecer esa relación bilateral, para constituir la misma como un mero factor variable de los costes de producción.

La mercantilización de toda la cadena de la vida, arrasa en todo el planeta y, de manera despiadada, cada vez y en mayor medida, la mano de obra del trabajador, trabajadora, es (des)apropiada de sus derechos fundamentales (libertad, negociación), traspasando los mismos a un único sujeto, el capital, el cual ha logrado no sólo mutar la relación subalterna del trabajo libre entre productor y patrón, sino también, hacer desaparecer esa relación bilateral, para constituir la misma como un mero factor variable de los costes de producción.

Es lo que se denomina en la sociología industrial, hacer del trabajo “el trabajo 24/7, en el que se exige disponibilidad plena 24 horas al día y 7 días a la semana” , o explicado de otra forma, hacer del trabajador/a “mera mercancía desnuda de derechos”. Aparecen elementos de las relaciones de “servidumbre, a la vez que de esclavismo”.

El último RDL, es decir, “porque mando yo, el señorito” (PP), además de farragoso, con una técnica jurídica legislativa que no hay por donde cogerla, se dedica a “tocar las narices a todo el mundo…hasta 26 leyes afectadas…”, y aparece de nuevo el tema del mercado de trabajo en su doble variante, una los contratos y sus precios, y otra, los Impuestos (cotizaciones y desgravaciones).

Del todo a 100 (tarifa plana para el empresario, con independencia de los salarios por lo que las personas son contratadas), han fijado el 100% gratis: ahora contratas una persona con “contrato indefinido”, le mantienes al menos 6 meses, y los PGE (es decir el erario público), le pagan a ese ”empresario benefactor” 300€ al mes. Si le echas a la calle a los 6 meses, la indemnización es cero y encima te han “endiñado 1.800€ directos y, además puede ser de “tarifa plana” y, luego pues contratas a otro otros 6 meses y sigue la feria…

Las arcas de la Seguridad Social, se están vaciando de manera premeditada: fondo de reserva que ya sólo tiene 50.000 millones, a principios del 2010, se encontraba dotado con cerca de 89.000 millones sumando los intereses de donde se encontraba invertido; bajada de cotizaciones reales a los empresarios, bien de manera directa (tarifa plana), bien vía reducciones y/o exenciones de pago; salarios más frecuentes (los que cobran la mayoría de asalariados/as), cada vez menores, con lo cual sus ingresos son menores; caídas de la afiliación desde el inicio de la crisis de millones de personas, etc.

Las bonificaciones merman de forma significativa los ingresos del sistema: las empresas que hagan un contrato indefinido solo tienen que pagar 100 euros mensuales de Seguridad Social durante dos años; los contratos a tiempo parcial de jóvenes menores de 30 con poca experiencia laboral o sin empleo anterior están bonificados al 100% en las empresas de menos de 250 trabajadores y al 75% en las de más de 250 empleados; los contratos de emprendedores a menores de 30 años o mayores de 45 están también fuertemente bonificados.

El “señorito” (PP) ha aumentado, además, las ayudas a los contratos de prácticas y de formación. En el caso de los de formación, contarán con una reducción del 100% de las cotizaciones para las empresas de menos de 250 trabajadores y del 75% para las de 250 o más. Aumenta la bonificación por la actividad formativa que implica el contrato hasta el 50%. En el caso de los contratos de formación, a la reducción del 50% de las cotizaciones a la Seguridad Social, Empleo añade una bonificación del 50%. Es decir, el incentivo será del 100%, la cotización no supondrá prácticamente coste para la empresa en caso de trabajadores en prácticas. El Ministerio ya flexibilizó los requisitos para usar estos contratos, aumentando la edad hasta la que pueden ser formalizados y permitiendo que la formación asociada no tenga que ver con la ocupación desempeñada.

Y eso sí, la Seguridad Social, desde el inicio de la “crisis-estafa”, ha garantizado que 3 de cada 4 parados hayan perdido cualquier protección. Y el FMI a lo suyo, trabajando como suele decirse “a favor de obra”: fuera convenios colectivos y fuera contratos diferenciados, vamos al contrato único con indemnizaciones crecientes…

Desiderio Martín Corral

 

 

¿Alguien da más?…


Fuente: Desiderio Martín Corral