En el presente caso, la SGAE pretendía que el Hotel Puerta de Burgos abonara el importe de 2.157,15 euros por la utilización de su repertorio, alegando que las piezas del hilo musical del hall del hotel eran gestionadas por ella. La sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 4 de Burgos ha eximido al hotel de pagar la cantidad que le reclamaba la SGAE por no pagar los derechos de propiedad intelectual de la música que ponía a través del hilo musical. Y es que no se ha podido demostrar que el establecimiento no recurriera a licencias libres.

En el presente caso, la SGAE pretendía que el Hotel Puerta de Burgos abonara el importe de 2.157,15 euros por la utilización de su repertorio, alegando que las piezas del hilo musical del hall del hotel eran gestionadas por ella. La sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 4 de Burgos ha eximido al hotel de pagar la cantidad que le reclamaba la SGAE por no pagar los derechos de propiedad intelectual de la música que ponía a través del hilo musical. Y es que no se ha podido demostrar que el establecimiento no recurriera a licencias libres.

La sentencia indica que existen licencias de dominio público como Creative Commons que permiten el libre uso de contenidos. El único requisito es ponerlos “a disposición del público con las mismas condiciones, esto es, permitiendo el libre acceso y su transformación”.

Durante el juicio no se ha podido demostrar si parte o la totalidad de la música que ambientaba el hotel estaba protegida por derechos de propiedad intelectual o, por el contrario, “había sido cedida gratuitamente por sus autores a través de licencias de Creative Commons”. En este sentido, la SGAE aportó pruebas “escasas e irrelevantes” para determinar el origen de la música, afirma el juez.

La SGAE recaudó el año pasado más de 300 millones de euros pese a la caída de las ventas de CD y DVD.

El magistrado insiste en que no se puede exigir al hotel que demuestre que “todas y cada una de las obras que ha emitido no correspondan con las gestionadas” por la SGAE, entidad que maneja “una ingente cantidad” de música, lo que “ha generado hasta ahora la sensación de que tiene un derecho a la gestión exclusiva del repertorio universal de las obras musicales”.


Fuente: Carlos Bahillo