Los enfrentamientos en el norte de Egipto entre la policía y manifestantes que participaban en una huelga general se han saldado con decenas de heridos y 500 detenidos.

Los enfrentamientos en el norte de Egipto entre la policía y manifestantes que participaban en una huelga general se han saldado con decenas de heridos y 500 detenidos.

Convocado por la oposición y el sector textil, el paro busca una subida salarial que compense la inflación desbocada. La localidad en la que se produjeron los incidentes más graves fue Mahalla el Kubra, en la región del delta del Nilo y el principal centro textil del país. Hasta el momento no ha sido confirmada la noticia sobre la muerte de dos personas como consecuencia de los impactos de balas de goma lanzados por la policía antidisturbios contra los manifestantes. Otras 40 personas han resultado heridas y cientos más padecen problemas respiratorios debido a que los agentes utilizaron gases para dispersar a los huelguistas, según informaron fuentes policiales.

Durante las protestas fueron incendiados varios comercios y dos colegios de la ciudad. Los policías arremetieron contra los manifestantes en las calles de la ciudad, donde fueron incendiados un colegio de primaria, un instituto de bachillerato y una agencia de viajes, además de varios comercios de esta ciudad, predominantemente obrera. Los huelguistas cortaron también el tráfico ferroviario incendiando neumáticos en las vías, según testigos. La policía, por su parte, utilizó proyectiles de goma y gas lacrimógeno para reprimir a los manifestantes.

«Abajo Mubarak» ; «Mubarak, ladrón»

La huelga supone un nuevo peldaño en el malestar social contra el régimen del presidente Hosni Mubarak y su gobierno de tecnócratas, a tan sólo dos días de la celebración de las elecciones municipales, en las que las autoridades han puesto todo tipo de obstáculos para impedir que concurran los candidatos de la oposición.

La huelga contra el alza de los precios -que han crecido un 13% en 2008- fue convocada por organizaciones y partidos de oposición, pero no consiguió sumar a los Hermanos Musulmanes, la mayor asociación opositora del país, cuya implicación habría sido decisiva para movilizar a más gente.

Desde primeras horas de la mañana decenas de camiones policiales y cientos de agentes antidisturbios desplegados en las calles y sobre todo en las plazas del centro de El Cairo, pedían la documentación a cualquier persona sospechosa de tener intenciones de manifestarse e impedían a la gente detener el paso, especialmente a los grupos compuestos por más de tres personas.

Una de las pocas manifestaciones que consiguieron celebrarse fuera de Mahalla el Kubra reunió a cerca de medio millar de personas en la sede del Sindicato de Abogados, en pleno centro de la capital egipcia, donde los asistentes gritaron consignas como «abajo Mubarak» o «Mubarak ladrón», ante la mirada de un imponente despliegue policial.

Apoyo juvenil a través de Internet

La policía impidió que decenas de egipcios que pasaban por la avenida Ramsis, frente al sindicato, se unieran a los manifestantes y finalmente optó por cerrar la calle a los peatones. «Venimos de la Universidad de Ein Shams para protestar contra el encarecimiento de los precios», aseguran dos chicos y una chica que gritan consignas desde la terraza de la sede de los abogados egipcios.

«Levántate Egipto, mañana empieza la revolución», «Libertad, Libertad, Hosni Mubarak deja de robar», coreaban los presentes con los brazos en alto. Estudiantes de la universidad de El Cairo publicaron un comunicado de solidaridad con la huelga, pero afirmaron que la activa Asociación de los Hermanos Musulmanes no participará en ella.

Además de las universidades, numerosos colegios han cerrado este domingo sus puertas, aunque estos últimos parece que más por precaución que por solidaridad.

Un grupo de organizadores que discutía el resultado de las movilizaciones, destacó que, a pesar de moderada respuesta, la huelga general supone un nuevo paso en la lucha por las reformas ya que ha sido organizada por primera vez por jóvenes a través de internet y de mensajes de móviles.


Fuente: MUNDO ARABE.ORG / Agencias