No comienza bien la noche. “No te asustes pero han atropellado a una compañera del Ayuntamiento de Coslada” avisa un afiliado trabajador de Telemadrid. La prensa comienza a verter imprecisiones sobre su estado de salud, del que están pendientes toda la noche desde su Sindicato. Primer incidente que empaña un seguimiento cercano al cien por cien de la huelga en ese Ayuntamiento.

No comienza bien la noche. “No te asustes pero han atropellado a una
compañera del Ayuntamiento de Coslada” avisa un afiliado trabajador de
Telemadrid. La prensa comienza a verter imprecisiones sobre su estado de
salud, del que están pendientes toda la noche desde su Sindicato. Primer
incidente que empaña un seguimiento cercano al cien por cien de la huelga
en ese Ayuntamiento.


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Ir a 15 mil personas en la Manifestación de la Huelga General en Madrid


El primer piquete en la capital sale de la calle Alenza a informar del
comienzo de la jornada de huelga en los alrededores de la sede de la
Confederación Territorial de MCLME. La zona alberga algunos locales de
copas que atienden las explicaciones ofrecidas y bajan los cierres.

El grupo se había ido conformando en torno a unos buenos platos de
lentejas, rica pasta y fruta fresca. Trabajadores del turno de noche se
reconfortan con el encuentro con los compañeros, el grupo crece según se
acerca la hora de acudir a los primeros piquetes en las cocheras.

“Hemos trabajado mucho para llegar a esta fecha, se han repartido más de
500.000 hojas con nuestro mensaje, sabemos que hemos convocado miles de Asambleas en todas las empresas de la Comunidad. Después de esta jornada seguirá quedando mucho trabajo, así que lo importante es volver. Hemos
sabido llegar a los trabajadores y ahora corresponde no caer en las
provocaciones y no dejar que los medios tengan argumentos para seguir
criminalizando la función democrática de los piquetes informativos. Es el
momento de que se nos vea, debemos actuar como sabemos, con calma. Buena jornada y nos vemos todos y todas en la manifestación” anima en su
despedida el Secretario General.

Coches y furgonetas ; banderas, camisetas y mucha alegría ; la llegada a los
distintos puntos calienta la sangre en las venas y atenúa el frío
nocturno.

En Fuencarral, al norte, se concentran alrededor de setecientas personas,
las dos salidas están rodeadas y los tres autobuses que salen tienen que
volver a entrar. La coordinación ha funcionado : la Plataforma Sindical de
la EMT conoce su territorio y eso se nota.

En las Cocheras de Entrevías, al sudeste, no salen tan bien las cosas. El
piquete se divide y los antidisturbios impiden el paso y el reencuentro
entre compañeros. La violencia policial es gratuita y desproporcionada ;
detenidos y golpeados. En contrapartida aplausos a quienes habían llegado
para trabajar, pero se unían a la huelga volviendo a sus casas.

En la Elipa, otra cochera, los piquetes consiguen impedir la salida de los
autobuses hasta que pasadas las ocho de la mañana, la desmesurada
violencia policial y las detenciones disuaden de malgastar fuerzas en este
punto.

La cochera de Carabanchel está tomada por los piquetes, y a los pocos
autobuses que salen se les convence para que regresen.

Como conclusión de unos 700 autobuses de servicios mínimos, consiguen
salir poco más de 50.

El transporte es clave pero los polígonos y el extrarradio son simbólicos.
Coslada, Getafe, Móstoles y otras localidades contaron también con la
acción de CGT.

Olor a café en el Ateneo Libertario La Idea. La vuelta, los comentarios,
las contusiones. Las ausencias que dejan las primeras detenciones. Éxitos
y dificultades se enlazan con la preparación de la gran cita, a las 9:00
de la mañana, en la Gran Vía madrileña.

“Llegamos los primeros, había mucha gente, luego el grupo de bicicletas
circulaba lentamente ; cuando invadimos la calzada seríamos cerca de
ochocientas personas” relata uno de los participantes en el piquete
principal de la mañana. Cegeteras en bicicleta, bicicríticos
simpatizantes, críticos siempre críticos. La militancia está en la calle.
La Gran Vía huele a optimismo, la arteria comercial del centro de Madrid
baja los cierres. La sinergia con los movimientos sociales explosiona.
Comienzan los incidentes. La misma avenida que el Ayuntamiento cortará
para un evento de MoviStar meses atrás no puede ser tomada por la clase
trabajadora. Los contrapiquetes de Rubalcaba se emplean a fondo entre
cánticos y protestas. Lesiones y detenciones tras horas con la calle
cortada.

Se pone en marcha el servicio jurídico para asistir a los detenidos.
Cuesta más de lo normal localizar a las tres personas que se sospecha que
están en dependencias policiales. “La incertidumbre hacía que se estuviera
valorando denunciar como desaparecidos a los compañeros que habían sido
detenidos” explica una de las Secretarias de la territorial. Una vez
localizados, en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Moratalaz,
las gestiones son contra reloj.

A estas horas, y una vez tenemos a los detenidos en la calle, nos
centramos en el último acto del día : la manifestación. “Al entrar a la
plaza todos contra la derecha” se oye desde la megafonía instalada en la
Plaza de Jacinto Benavente. No cabe ni un alfiler y el final de la
manifestación se encuentra aún a la altura de Antón Martín, a más de medio
kilómetro, cuando ya habían acabado todas las intervenciones. Con simpatía
se consigue alojar en la plaza rebosante de banderas de las organizaciones
convocantes y sobre todo rojinegras, a las casi 15.000 personas que
recorrieron la calle Atocha.

Cae la noche y el éxito de la jornada de paro y lucha se respira en cada
centímetro de la plaza y se refleja en las caras cansadas de los y las
asistentes. La lucha empieza hoy.

CGT M-CLM-Ex


Fuente: CGT M-CLM-Ex