En la mayoría de los pueblos un año más los albergues o dispositivos para atender a los inmigrantes temporeros se han quedado pequeños. Un año más los responsables políticos siguen sin dar una respuesta a este problema. Un año más alguna de estas personas duermen en los portales o en la entrada de los bancos o incluso dentro de contenedores de basura y se refugian durante el día en las estaciones de autobuses. Un año más la iluminación “navideña” de las calles coincide con el abandono de estas personas, por parte de las instituciones publicas.

En la mayoría de los pueblos un año más los albergues o dispositivos para atender a los inmigrantes temporeros se han quedado pequeños. Un año más los responsables políticos siguen sin dar una respuesta a este problema.
Un año más alguna de estas personas duermen en los portales o en la entrada de los bancos o incluso dentro de contenedores de basura y se refugian durante el día en las estaciones de autobuses. Un año más la iluminación “navideña” de las calles coincide con el abandono de estas personas, por parte de las instituciones publicas.

En todos los sitios parte de la sociedad está respondiendo solidariamente ayudando y colaborando en lo que puede mostrando que es una sociedad a la altura de las circunstancias y responsable. Sin embargo, el nivel de sensibilidad de nuestros políticos es ajeno a está problemática por ello no le buscan ninguna solución y deja que sobrevivan como si fueran animales. No podemos esperar a que pase una desgracia para lamentarnos hay que poner los medios para que no pase.

Es una iresponsabilidad por parte de los poderes públicos no poner los medios suficientes para solucionar el problema. No se pueden escudar en el “efecto llamada”. Los inmigrantes no vienen a que les den un plato de comida y a dormir en un albergue, vienen buscando trabajo y cuando no encuentran ese trabajo van a buscarlo a otra parte.

Es una vergüenza publica lo que está pasando en la mayoría de los municipios. Sirva como ejemplo lo que está pasando en la ciudad de Jaén que han sido distintos colectivos sociales quienes han tenido que alquilar un bajo para dar cobijo a unas sesenta personas. El polideportivo está a escasos metros pero los responsables municipales no han permitido el acceso a dichas instalaciones. La responsabilidad de solucionar el problema no puede dejarse en manos de colectivos sociales, la responsabilidad es en este caso de los Ayuntamientos independientemente de quién gobierne.

Desde CGT consideramos muy positiva la medida tomada desde el Ayuntamiento de Úbeda para que puedan dormir en el polideportivo, al mismo tiempo lamentamos la decisión que han tomado de cerrarlo a partir del próximo fin de semana. Lo bueno dura poco.

Desde CGT pedimos al Ayuntamiento de Úbeda que reconsidere su postura. Al mismo tiempo pedimos a todos los Ayuntamientos que hagan cuentas ya que posiblemente salga más barato dar cobijo durante unos días a los inmigrantes que tener el alumbrado “navideño” encendido durante un mes y pico. Es sólo una cuestión de compromiso con las personas y con el medio ambiente.


Fuente: José Antonio Ojeda García
Secretario Provincial de CGT