Con dos huelgas en marcha, sectores productivos campogibraltareños en precario, miles de puestos de trabajo destruidos en pocos meses, la caída del comercio marítimo en más del 40 por ciento y la siderometalúrgica y la industria petroquímica en un lento y agónico proceso de paralización, CGT sigue sin ver políticas económicas que atajen esta grave situación económica.

Con dos huelgas en marcha, sectores productivos campogibraltareños en precario, miles de puestos de trabajo destruidos en pocos meses, la caída del comercio marítimo en más del 40 por ciento y la siderometalúrgica y la industria petroquímica en un lento y agónico proceso de paralización, CGT sigue sin ver políticas económicas que atajen esta grave situación económica.

Las consecuencias de esta situación que lleva a la parálisis de los procesos productivos y que se agrava por la pérdida absoluta de confianza en el sector financiero, nos lleva irremediablemente a una situación de caos social de graves consecuencias.

CGT viene demandando de los gobiernos tanto central como autonómico una intervención directa en la producción de manera que se apoyen con recursos públicos a aquellas empresas que mantengan el empleo.

La respuesta de las administraciones es machaconamente ineficaz : Más Ertes Expedientes de regulación de empleo temporales cuando no ERES, expedientes de regulación de empleo (despidos puros y duros). Por otro lado la patronal en estos momentos está muy fragmentada. La gran patronal viene insistiendo en medidas que solo producen despidos, como forma de evitar “perdidas”. La pequeña empresa está sumida en un proceso de falta de liquidez absoluta en parte por una altísima morosidad que ahoga cualquier iniciativa de viabilidad y entre los morosos más importantes figuran las propias administraciones públicas.

Se acercan tiempos de alta tribulación, miseria y desesperanza. Todos los que tienen recursos los guardan de la quema que se avecina y con ello sólo impiden las escasas posibilidades de activar la economía. Una economía que se sustenta sobre altos niveles de consumo. El consumo ha caído más del 20 por ciento y con el incremento del desempleo se agudizará en pocos meses. Las medidas paliativas del desempleo ya no llegan a más de un millón de familias y en varios meses afectará a medio millón de familias más. Los comedores sociales se encuentran atestados de personas que ya no llegan a mantener el consumo mínimo para alimentarse.

CGT entiende que solo la manifestación de la voluntad popular en la calle permitirá a quienes detentan el poder político y económico tomar conciencia de la excepcional situación que estamos viviendo. No es posible demorar más la intervención de todas las instituciones estatales para frenar esta loca carrera hacia la nada.

Por ello la Federación de Sindicatos del Campo de Gibraltar participará activamente en las movilizaciones reclamando soluciones a los sectores industriales más potentes del país que se celebrará el 18 de este mes en Zaragoza.

Igualmente CGT hace un llamamiento a toda la población campogibraltareña para que se manifieste el 1 de Mayo en Algeciras por la defensa del empleo, el reparto del trabajo y la riqueza.


Fuente: CGT Campo de Gibraltar