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Colombia

Colombia · Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CGT · 04.11.2018

Desde la Confederación General del Trabajo (CGT) manifestamos nuestro apoyo y solidaridad con el compañero OMAR RENGIFO ROJAS, Presidente del Sindicato Sinaltrainal en Bugalagrande y trabajador de NESTLÉ DE COLOMBIA S.A. tras el atentado que ha sufrido en su casa de Andalucía, Valle del Cauca (Colombia) el pasado 30 de octubre.

 

Colombia · 16.03.2016

Colombia: En riesgo inminente la vida e integridad física y psicológica de JUAN CARLOS CARDONA, presidente de la CUT Subdirectiva Risaralda

A LA COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL

 

En riesgo inminente la vida e integridad física y psicológica de JUAN CARLOS CARDONA, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores –CUT Subdirectiva Risaralda, fiscal de SINTRAEMSDES Subdirectiva Pereira y Activista de los Comités de Obreros y Trabajadores Ignacio Torres Giraldo.

 

HECHOS

 

La Mesa de Organizaciones Sociales y Defensoras de Derechos Humanos del Risaralda denuncia que hoy a las 6:00 a.m. fue encontrado en la puerta de la casa del presidente de la CUT Risaralda, JUAN CARLOS CARDONA, un artefacto que resultó ser  un explosivo de mecha lenta, según indicó la policía. Este hecho se presenta en vísperas del paro nacional del 17 de marzo, jornada promovida por el Comando Nacional Unitario y sus expresiones regionales, actividad de la cual Cardona ha sido un importante convocante.

 

Explosivo de mecha lenta abandonado frente a la casa de JUAN CARLOS CARDONA

 

Finalmente, instamos a las organizaciones sociales, sindicales, políticas, gremiales y de derechos humanos, nacionales y extranjeras, para que por favor se pronuncien en solidaridad con el Presidente de la Central en Risaralda y que exijan del Estado Colombiano acciones efectivas para protegerle la vida.(ver a final de texto)

 

Colombia · 10.03.2016

S.O.S. SE AGRAVA SITUACION DE VIOLENCIA EN EL CAUCA (solicitan notas de apoyo)

Asesinados durante las dos ultimas semanas un comunero indígena, un gobernador indígena y una líder campesina. Las Amenazas y atentados mantienen en zozobra a la población.

Las Organizaciones sociales y defensoras de los derechos humanos del Valle del Cauca ante la grave situación de violencia que vive el sur occidente colombiano y en particular el Departamento del Cauca, acudimos a la comunidad nacional e internacional y los organismos defensores de derechos humanos para solicitar se pronuncien ante el Presidente de Colombia JUAN MANUEL SANTOS y su gabinete de Ministros para demandar especial protección a las comunidades pueblos y sectores amenazados. Demandamos que Gobierno Nacional se pronuncie sobre estos hechos e informe sobre las acciones tendientes a brindar garantías a los lideres y comunidades amenazadas.

En lo que va corrido del año 2016 en el departamento del Cauca se ha desatado una ola de violencia, asesinatos, amenazas y persecución en contra de líderes y lideresas de resguardos indígenas y comunidades campesinas del departamento que han sufrido este tipo de agresiones por parte de grupos armados que ejercen control territorial de la minería en la zona. Los últimos hechos se presentaron los días 26 y 28 de febrero, 1 y 2 de marzo como lo relatamos a continuación.

 

http://nomadesc.com/s-o-s-se-agrava-situacion-de-violencia-en-el-cauca-2/cauca asesinados

 

 

Colombia · 01.02.2016

Colombia: Estamos en proceso de consolidación del GeA-Seccional Valle del Cauca

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…Para el que busque un cambio.

Lo que conocemos actualmente como orden se aleja mucho de lo que en realidad significa la palabra.

¿Cómo creer que hay orden cuando unos pocos se quedan con la mayoría de bienes dejando a las minorías con algunas migajas comparadas con el trabajo que realizan a diario? ¿Si en nuestras manos está la capacidad de mejorar calidad de vida, de ser humanos nuevamente, por qué no intentarlo?

 

Colombia · 15.01.2016

Colombia: La Guajira: ¿ausencia de Estado?

on Jueves, 14 Enero 2016. Posted in Artículos, Edición 73, Ana María Parra, Guajira, Nacional, Derechos Humanos, Indígenas, Cerrejón

 
73 Ana 

 Las condiciones a las que se expone buena parte de la población desfavorecida de la Guajira, no son efecto de una situación excepcional sino de una larga historia que ha sido forjada desde programas y estrategias más amplias destinadas a organizar la economía, el uso de las tierras, las aguas (entre otros recursos) y, por lo tanto, la vida social, de una manera determinada.

 
Ana María Parra
Fuente de la imagen: www.elespectador.com

Hace un mes la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dictó medidas cautelares al Estado colombiano para “preservar la vida e integridad personal de los niños, niñas y adolescentes” de La Guajira. En un informe publicado en el 2014, la Defensoría del Pueblo hizo un recorrido por la situación del departamento que define como “grave crisis social y humanitaria”.

Al comienzo del informe se señala que “la constante del departamento es el sufrimiento: sufren las madres que han perdido a sus hijos e hijas; sufren los niños y niñas que caminan bajo el ardiente sol en busca de agua; sufren los habitantes de los quince municipios del departamento que jamás han visto plenamente satisfechas sus necesidades básicas; sufre el pueblo Wayúu acorralado por el hambre, la violencia y la corrupción; sufren los hombres privados de su libertad en una cárcel que niega su dignidad humana”. Al recurso de hacer visible el problema armando un retrato del sufrimiento, se suman buena parte de los titulares y noticias que desde hace tres años describen la ya prolongada situación de “emergencia”; señalan las condiciones de pobreza; reclaman la necesidad de establecer “mínimos” vitales y, salvo algunas excepciones, tienden a pasar por alto la pregunta acerca de las causas que dan lugar a las condiciones de precariedad y vulnerabilidad en las que tanto se enfatiza. Si lo hacen, se nos dice lo que ya señala la cita de la defensoría: que si hay causas, debemos cifrarlas en la violencia, la sequía y la corrupción. Una interpretación que tiende a considerar a La Guajira como una zona ‘desértica’ de emergencia y sin Estado.

 

redifunde CGT rr.ii.