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Josete. La piscinita

 
Josete.
Resulta que el director de el mundo, el periódico, no el planeta tierra, tiene, como sabe todo el mundo, la gente, no el periódico, incluidas las nuevas generaciones de Alicante, listos como Zaplanas hambrientos, una piscinita. La piscinita en cuestión está construida, por un descuido tonto, en suelo público, vaya hombre, que contrariedad, también es mala suerte. Le puede pasar a cualquiera, no es cuestión de ponerse tiquismiquis.
Josete


Yo me pienso construir una, a poder ser olímpica, con su trampolín, su tobogán, sus corcheras y su chiringuito con cañas y pinchos. Estoy buscando un sitio que mole tanto como un acantilado balear. Considero la posibilidad de hacerla en suelo urbano, en El Retiro o por ahí, a tiro de metro. Al lado del museo del Prado tampoco me va mal. Dejaré entrar a los niños de los colegios de seis a ocho de la mañana, en filas de a dos y formalitos, desde noviembre a marzo, de lunes a viernes. Al ser de utilidad pública en la administración me lo agradecerán mucho y me darán las licencias necesarias.

Todo consiste en poner buena voluntad y en tener vocación por el servicio público.

¿Que protesta la antiespaña ? Que proteste. Se monta una manifestación de personas formales, con todos los gastos pagados por la FAES y aquí paz y después gloria.

Las cosas o se hacen bien o es mejor no hacerlas. No es lo mismo una concentración de okupas con rastas haciendo malabares que gente con cocodrilos en la pecherita y la rojigualda ribeteando los cuellecitos bronceados. Donde va a parar. Ya se sabe que en España lo que hay es mucha envidia, el pecado nacional. A la gente no le basta con una ducha de plato, no. Culo veo, culo quiero.

Lo que hay es mucha corrupción. Si no hubiera tanta corrupción la piscinita de Pedro Jota no sería noticia. En las bodas del Escorial se aprenden muchos trucos bonitos para convencer a funcionarios. Y jugando al padle con José Mari, the man, para que te voy a contar.

Pensándolo mejor creo que la piscinita me la voy a poner en el valle de los caídos.

Si, en cuelga moros. No es una errata, no. Cuelga moros. El horrible paraje se llamaba así. Adivine usted por qué. Franquito le cambio el nombre para no molestar a los marroquíes después de utilizarlos como vanguardia del ejército de la cruzada. Cuelga muros, lo llamó. Que ingenioso era cerillita.

Unos azulejitos de color añil y unas ballenitas de piedra con chorrito a juego con las esculturas, por llamarlas algo, de Juan de Avalos, pueden quedar debuten.

O si no le encargo la decoración a Ágata Ruiz de la Prada, esa nueva Dalí, experta en el método paranoicocrítico. Con unos floripondios por aquí y unos topos por allá, niquelada. Cuando vayan los “nostálgicos” me pienso forrar a vender cedeses con “montañas nevadas” y “mi jaca”. Todo por la patria.

Cuando aprieta la calor, ya se sabe, lo mejor es una piscinita. Hágasela usted mismo.

Y no se preocupe por nada, donde encuentre un hueco se cava y arreglado. Luego deja usted bañarse un rato a los nacionalistas que le pillen más cerca y sanseacabó ; en unos días le llegarán los papeles de que todo está en regla. Pues claro, hombre. Si es que no tienen ustedes iniciativa.

Abel Ortiz

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