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CGT denuncia que Ford quiere imponer a partir de enero la privatización de la gestión de las bajas por enfermedad común

 
La CGT considera que son los médicos de la Seguridad Social los que deben velar por la salud de los trabajadores, concediendo las bajas y altas cuando el estado del paciente así lo aconseje
Gabinete de Prensa CGT-PV


Según informa la Sección Sindical de CGT en Ford, el pasado 21 de octubre la dirección de la empresa comunicó al Comité su decisión de optar a que la cobertura de la prestación económica por incapacidad temporal derivada de contingencias comunes de los trabajadores, se lleve a efecto desde el próximo 1 de enero de 2009 por la Mutua Asepeyo, en los términos que regula el Real Decreto 1993/1995, de 7 de diciembre. Con esta decisión se llevaría a la práctica un viejo sueño de Ford (al que siempre se habían opuesto la plantilla y los sindicatos) de privatizar la gestión de las bajas por enfermedad común, con el fin de reducir el absentismo, aún a costa del riesgo para la salud de muchas personas que se verían presionadas, en cierta medida, a coger el alta antes de su total curación.

Si esta pretensión se materializara, la Mutua Asepeyo podría hacer, entre otras cosas, un seguimiento de las bajas temporales, acelerar pruebas, tratamientos, operaciones. etc. Realizar reconocimientos complementarios, pruebas médicas, informes, y los tratamientos o las intervenciones quirúrgicas que interesen para una más rápida incorporación del trabajador a su puesto. A cambio, los servicios públicos de salud (que pagamos entre todos) compensarían a la mutua por estos servicios.

Desde CGT consideramos como irrenunciable el derecho a un servicio de sanidad público y gratuito, donde no se pueda comerciar con la salud de las personas. Pero además, consideramos que privatizar la gestión y control de las bajas supone cuestionar la profesionalidad de los médicos y especialistas del sistema público de salud, así como dudar de la honradez de la inmensa mayoría de los usuarios que, muy a su pesar, caen de baja cuando su salud sufre algún deterioro importante. Creemos que tanto en la Seguridad Social como en la legislación vigente existen mecanismos suficientes para controlar cualquier posible abuso que se diera, sin necesidad de cuestionar al resto de usuarios, como pretende esta medida prevista por Ford.

Con la experiencia que CGT ha venido acumulando a través de los años en el tratamiento que desde las empresas se da en los casos de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales (los supuestos que hasta ahora llevaban las mutuas) mucho nos tememos que con estos cambios se "orientará" al trabajador hacia tratamientos más agresivos para forzar la pronta incorporación del mismo al tajo, incluso sin que el afectado haya recuperado por completo sus salud.

La Sección Sindical de CGT rechazará esta pretensión de la dirección de Ford y propondrá al conjunto del Comité (formado por UGT, CC.OO., CGT y STM) que se oponga frontalmente a esta iniciativa y se informe detalladamente a toda la plantilla de los graves perjuicios que la misma acarrearía.

La CGT considera que son unas condiciones de trabajo adecuadas a las personas y una política eficaz de prevención de riesgos laborales las que reducirán considerablemente el número de bajas y su duración. Si en Ford se diesen unos ritmos de trabajo más humanos y la empresa recolocase en puestos acordes con sus limitaciones a los trabajadores cuya salud se ha deteriorado por los muchos años de trabajo en cadena, estamos seguros de que los cifras de absentismo que Ford dice tener serían mucho más bajas.

En definitiva, queremos manifestar nuestro reconocimiento y apoyo al sistema sanitario público y nuestra oposición a cualquier maniobra encaminada a privatizar y deteriorar algo tan importante como nuestra salud.

Gabinete de Prensa CGT-PV

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