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A buscarse la vida.

 
Articulo publicado en "Noticia Confederal", CGT-PV.
Queridos amigos, esta claro que en este mundo de opulencia y mamoneo para poder sobrevivir, no tenemos otra alternativa que trabajar, por esta necesidad común a todos, me vi en una de tantas entrevistas de trabajo que la mayoría conocemos, concrete la cita en dicha empresa, pero en este mundillo hay dos varas de medir, la corta siempre para el trabajador, y la larga para el empresariado, como a continuación veréis.
comunicacion-cgtpv@rojoynegro.info


Llego pues puntual a la entrevista, en espera de la mierda que me van ha ofrecer, me atiende correctamente la secretaria me dice que tengo que esperar, pasa ya, mas de una hora que estoy esperando que me atiendan, y mi mente perversa, malintencionada y a veces hasta subversiva, se pregunta que hubiera pasado si yo hubiera llegado una hora tarde y ese tiempo lo hubiera tenido que esperar el empresario, esta claro que yo no hubiera sido el candidato perfecto ,además hubiera quedado como un irresponsable, pero como ya he dicho la vara corta es para mi y la larga para esos cerdos que nos explotan.

Como la paciencia no es mi virtud le digo a la secretaria que me voy fuera a echar un cigarro, ¡si !, ya se que fumar es malísimo para la salud, pero diariamente mueren 5 trabajadores en accidentes de trabajo y nadie va a poner un cartel en la puerta de la empresa donde diga “las autoridades sanitarias advierten que el trabajo te puede matar” o “el trabajo crea estrés, ansiedad e impotencia” o mejor aun “prohibido trabajar en este recinto”. Así que yo insumiso de esas “autoridades sanitarias” me fumo un cigarro, cuando ya estoy fumándome la colilla, sale la secretaria y me dice que ya puedo entrar y pienso – Aleluya- me dirijo al despacho, por un largo pasillo, mientras ando me imagino la musiquilla de algún concurso royo “un, dos, tres, tararita…” o algo mas actual, cual concursante de gran hermano- estas nominado, debes abandonar la empresa- y es que, los puntos que pierdo con la paciencia, los gano en imaginación, ahora bien, como todo ciudadano que se precie, esa imaginación es atrofiada por esta sociedad de espectáculo y consumo que vivimos y ala cual, sobrevivimos. Pienso que es mejor no adelantar acontecimientos y ver lo que pasa…

Llego al despacho saludo al empresario dándole la mano, como marca la cortesía del mercado laboral, espero de pie hasta que me dice que me siente, me siento, el empresario tiene mi curriculun en la mano, parece que lo esta estudiando, pero yo se que no es así, me dice que le cuente, yo pienso que este debe ser gilipollas, pues si tiene un curriculun en la mano, ¿a que hostias se piensa que voy a su empresa ?, ¡ a comprar cebollas !. Respiro hondo y le digo que acabo de terminar de trabajar en una obra de electricista, y que he visto en un diario su oferta de trabajo.

Así que empieza el habitual interrogatorio de marras- ¿y en esta empresa por que dejaste de trabajar ?- me dice, mi cerebro responde una idea, al mismo tiempo que por mi boca sale lo contrario, pienso y recuerdo que en esa en empresa nos tiraron por hacer una asamblea y pedir mejoras, al mismo tiempo que mis pensamientos, mi boca responde- me fui porque encontré un trabajo en condiciones mejores-bien, he salido al paso rápidamente y viene la segunda pregunta-¿ y que experiencia tienes ?- le digo la verdad pues experiencia tengo para poder aburrir al personal.

Siguen las preguntas típicas de la entrevista laboral, y el hombre se empieza a soltar y a tomar confianza (gran error)- ¿y cuantos tardas en hacerte una vivienda de tubo he hilo ?- curtido yo en esta materia le respondo, pero se ya por donde van los tiros, pretende pagarme a jornal y que trabaje a destajo, táctica muy habitual en la construcción, me viene a la cabeza una conocida frase de Marx “eso es economizar a costa del vecino”, por supuesto la frase es de Groucho Marx, y no de Carlos Marx, como puedan pensar algunos mal intencionados.

Mi cerebro empieza a cavilar que tengo que tomar una decisión entre la “necesidad” y la “dignidad”, así que improvisadamente mientras observo al cretino que tengo enfrente, mi mente se convierte en un Ring, a la derecha la “necesidad” con una crisis económica del copon, y a la izquierda la “dignidad” con una mala hostia cultivada durante años, suena pues la campana y empieza el combate. ¿Quién ganara ?…

La “necesidad” ataca sin pensárselo dos veces, golpea con furia a “dignidad”, esta se tambalea y esta apunto de sucumbir, mientras “necesidad” aprovecha esta coyuntura cobarde para seguir atacando y conseguir la victoria, “dignidad” parece por momentos que va a desfallecer ante este violento ataque, pero de repente “dignidad” se acerca lentamente a “necesidad” y le sorprende con una certera patada en la entrepierna, “necesidad” se pone colorada y cae de cruces al suelo, así que finalmente “dignidad” gana el combate, con solo un certero golpe maestro….

Así pues, tras esta curiosa reflexión y viendo que este trabajo va a ser una tomadura de pelo desde el principio, y que si aceptó voy a durar menos, que un gramo de cocaína en manos (narices) de un picoleto. Decido, no entrar en su juego, y con temple, mucho temple, empiezo a devolvérsela, le explico que yo no trabajo a destajo (mi religión me lo prohíbe), entre muchas cosas…

Al final de una larga conversación, me dice que tiene que estudiarlo, que tiene mas entrevistas y tal y tal, yo se que no me va a contratar, pues mi dignidad se ha posicionado por encima de mi necesidad de trabajar, como me da largas de esa forma tan cobarde y falsa, yo le respondo para que sea el él que lea entre líneas, y le digo que el que tiene mas entrevistas soy yo, ósea que se puede meter su mierda de trabajo por la parte fina, que yo como con los cromos sigo rascando, ¡y hasta luego Lucas !…

Pero sin dudar, las entrevistas que mas me han sorprendido, son las realizadas por esos personajes de las grandes empresas, que se encuentran en la jerarquía empresarial, bajo el titulo de “Departamento de recursos humanos”, esos tipos y tipas que estudian el candidato sicológicamente, para saber hasta donde llega tu sumisión, ¿hasta donde te puedes arrastrar, hasta donde puede llegar tu traición ?.

Este seria el caso de una entrevista de trabajo que me hicieron, para una empresa que trabajaba para la Ford, que construía los plásticos interiores de los coches. Después de ser olfateado por el seguridad, que se encontraba en su garita, rascándose la barriga si hacer nada, me deja pasar, no si antes mirarme con cara de perro y pedirme la identificación, ¡ni que yo fuera V de Vendetta, oiga !.

Una vez dentro, me recibe una mujer de “recursos humanos” también con cara de perro, el tema me empieza dar malas pulgas, nunca mejor dicho.

Bueno, una vez en su despacho, ella me empieza a contarme su vida, que esta casada que lleva tantos años en la empresa, etc, etc, etc. Yo no se si estoy siendo victima de una cámara oculta, o si me a sentado mal la comida, o es a ella que le sentado mal, cuando termina su paripe, me dice- bueno ahora tu- rápidamente entiendo la jugada, la táctica sicológica de contarme su vida, es para que sea yo el que luego le cuente mi vida. Bien, así pues yo tengo que hacer también el paripe de contarle mi vida, por supuesto ni que decir que cualquier parecido con la realidad es pura casualidad, y le cuento la película que ella quiere escuchar.

Después de esta perdida de tiempo, y de dejarla satisfecha, en su curiosidad, le pregunto como trabajan que horarios y esas cosa, me dice- nuestra forma de trabajar es con turnos americanos- ¿americanos ?, pienso, que la cosa no me va a gustar y le pregunto, a que se refiere, me dice-que consisten en tres turnos, uno por semana, una semana trabajas por la mañana fin de semana incluido, el segundo trabajas otra semana por la tarde fin de semana incluido, y el tercero trabajas por la noche fin de semana incluido, y luego tienes una semana de descanso- después de escuchar esto pienso que estos también “economizan a costa del vecino”, pues con ese sistema uno cambia tres fines de semana (seis días)que son festivos, por cinco laborales, me que de tan alucinado que se me olvido preguntar ¿a que hora daban de comer a los esclavos ?.

Así pues me despedí de Sr. y Sra. Cara de perro y salí corriendo no sea que con alguna artimaña de recursos humanos me acaben metiendo en la secta. Esta claro que todos tenemos que trabajar incluido los necios de recursos humanos, pero tener un trabajo que consiste en hacer pasar por el aro a los trabajadores, me parece lamentable.

Igual de lamentable es ver a esos abogados de empresas, que asesoran estafas legales para que las empresas expriman al máximo el salario de sus curritos, esos abogados que sin hacer ascos, trabajan para que se puedan hacer expedientes de regulación de empleo y tirar a cientos de personas a la calle, algunos incluso hicieron carrera en algunos sindicatos y de hay pasaron a empresas privadas para hacer lo contrario de lo que hacían antes, y es que defender la causa de los débiles no da mucho dinero, sin embargo si te pones de parte de los fuertes la cosa cambia, y te dirán que ellos también tienen que pagar sus hipotecas (y sus futuros chales en la Sierra), llevar a los crios a una escuela privada y pagarse sus caprichos y vicios de nueva burguesía, por que unos están arriba y otros siempre estarán abajo.

Como decía una alegre canción “somos de clase baja, pero no ¡gilipollas !…

Pues eso, y mucho mas, es lo que hay, tu decides : ¿susto o muerte ?, y a buscarte la vida chaval, que si no encuentras trabajo o vivienda es por que no quieres.

Por los nietos de la confederación (incluido algún que otro mohicano).

www.cgtpv.org

Zoom Lebron XIII 13

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