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BEATRIZ Tostado . Fallan los cimientos. Releyendo a Kropotkin

 

TEts época de relecturas, de volver al origen. De repente, tras leer el Manifiesto Salvemos la hospitalidad , te vino a la cabeza Piotr Kropotkin , que hace unos años llegó a tu vida como un vendaval. Tuviste la época rousseauniana, después la utópica de Moro , la sansimoniana y luego la kropotkiniana, que volteó lo anterior ; y, aunque ahora seas una perfecta burguesa, cuando lo lees te produce la misma emoción que provoca el recuerdo de un antiguo amor.

Hospitalidad, decíamos ; solidaridad ("ese...

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TEts época de relecturas, de volver al origen. De repente, tras leer el Manifiesto Salvemos la hospitalidad , te vino a la cabeza Piotr Kropotkin , que hace unos años llegó a tu vida como un vendaval. Tuviste la época rousseauniana, después la utópica de Moro , la sansimoniana y luego la kropotkiniana, que volteó lo anterior ; y, aunque ahora seas una perfecta burguesa, cuando lo lees te produce la misma emoción que provoca el recuerdo de un antiguo amor.

Hospitalidad, decíamos ; solidaridad ("ese inmenso poder que centuplica la energía y las fuerzas creadoras del hombre"), ayuda mutua. "Las especies animales en las que la lucha entre los individuos ha sido llevada a los límites más restringidos, y en las que la práctica de la ayuda mutua ha alcanzado el máximo desarrollo, son las más florecientes. Por el contrario, las especies insaciables, en la mayoría de los casos, están condenadas a la degeneración.(…). El principal papel en la evolución ética de la humanidad lo desempeñó la ayuda mutua y no la lucha mutua" (La ayuda mutua , 1902).

Libertad, igualdad y corresponsabilidad. "La felicidad de cada uno está íntimamente ligada a la felicidad de todos los que le rodean : se puede tener algunos años de dicha relativa en una sociedad basada en la desgracia de los demás, pues esa dicha está edificada sobre arena : no puede durar (…). Siembra la vida a tu alrededor. Cuando veas una iniquidad y la hayas comprendido —una iniquidad en la vida, una mentira en la ciencia, un sufrimiento impuesto por otro— rebélate contra la iniquidad, la mentira y la injusticia. (…) Lucha para permitir a todos vivir esta vida rica y exuberante". (La moral anarquista ).

Y no está de más rescatarlo, tan lúcido y también tan actual, en estos tiempos de crisis sistémica fruto de la avaricia sin freno, de la desproporción en la acumulación, en la ambición, en el consumo y en la destrucción de recursos sin límites ; y en la violencia y en la desigualdad vergonzantes.

"La riqueza de unos se ha hecho con la pobreza de otros. Nuestra civilización burguesa está basada en la explotación de los países atrasados en su industrialización (…). Baste citar los miles de millones gastados por Europa en armamento, sin más fin que conquistar mercados para imponer la ley económica a los vecinos y facilitar la explotación en el interior. Somos ricos en las sociedades civilizadas. ¿Por qué, entonces, esta miseria en torno de nosotros ? El individuo ha tomado mal camino, y la historia moderna le conduce a confesar que sin el concurso de todos no puede nada, aunque tuviese atestadas de oro sus arcas" (La conquista del pan , 1888). Pero no solo de pan vive el hombre, y a la cobertura de las necesidades materiales para todos ha de acompañarla el disfrute de las necesidades intelectuales y artísticas (no solo para una elite), y desmontar el sistema que posibilita la plusvalía, rescatar el valor de uso frente al valor de cambio, los instrumentos de producción colectivos, y el bienestar para todos como objetivo… Kropotkin dixit.

Y hoy seguramente no deberíamos dejarnos confundir por el eslogan de las reformas, de creer que con una mano de pintura la casa quedará como nueva, cuando lo que fallan son los cimientos.