Skip to Navigation

26S: por una Huelga General amplia y de participación

 

CGT-Nafarroa, al igual que otros sindicatos de reducido tamaño, ha participado durante los últimos años en todas las convocatorias de Huelga General planteadas por cada uno de los bloques sindicales y, naturalmente, en las unitarias.

CGT-Nafarroa


No es necesario decir que la mejor respuesta se ha obtenido cuando el conjunto del sindicalismo ha coincidido en la fecha de convocatoria de esta herramienta de lucha que es la Huelga General. Con mayor o menor acierto, en nuestra organización hemos tratado de situarnos, durante este tiempo, al margen de esta dinámica de bloques. Sencillamente hemos impulsado toda propuesta de movilización, por considerar que era lo adecuado frente a las perversas políticas de recorte y de exclusión que se nos vienen imponiendo.

Defendemos con firmeza la libertad y la pluralidad sindical, que cada organización sindical defienda unos objetivos y unos métodos de actuación para alcanzarlos. Sin embargo esa diversidad tiene que atenerse a unas referencias que le obliguen a una mínimas cotas de unidad: la defensa de mayores cotas de justicia y equidad. En ese sentido, nos parece evidente que de forma unitaria se debería converger en tratar de revertir las situaciones de injusticia más duras: el paro, la ausencia de cobertura y sus secuelas de exclusión, recortes drásticos en los proyectos de vida, desatención a las necesidades y derechos más básicos, desahucios, etc.

Por eso, en la CGT, hemos mantenido siempre una actitud abierta a la hora de sumarnos a cualquier convocatoria de movilización, no desde el seguidismo sino desde la defensa de nuestra forma de entender el sindicalismo. Por ello, si en otras ocasiones hemos podido manifestar nuestras críticas a las actuaciones de “los bloques”, hoy, en un momento especialmente crudo en lo que se refiere al retroceso en derechos y libertades, lo hacemos de igual manera. Insistimos en que defendemos la pluralidad sindical, pero esa plasmación en bloques fijos y estancos nos parece que resulta perjudicial para ese intento de revertir los recortes y la merma de derechos. La oposición a esta política de bloques no significa equidistancia. De CCOO y UGT nos diferencia su ya histórico carácter “pactista” en políticas que implican retrocesos laborales y sociales, a través del llamado “diálogo social”, así como su escaso impulso movilizador, no afrontando la convocatoria de una nueva Huelga General, ignorando el fuerte apoyo que las movilizaciones del 19 de Julio obtuvieron y dejando que su éxito se vaya extinguiendo, y dedicándose a proponer fórmulas de actuación más dilatorias que continuadoras de esa movilización. Por ello, desde estas líneas, instamos a estas organizaciones a replantear su postura ante la Huelga General y ver en el 26 de septiembre una posibilidad de confluencia. Con ELA y LAB nos une el que están apostando por mayores cotas de movilización y respuesta social, pero nos separa la excesiva ligazón de todas sus aspiraciones a objetivos ceñidos al marco político propio (marco vasco de relaciones laborales, no aplicación de los recortes “aquí”,...). Vemos con preocupación la utilización de la crisis, por parte de un sector de este bloque, para legitimar opciones identitarias, el “España igual a ruina”, que parece legitimar un capitalismo frente a otro, ya que no conocemos ni aquí ni allá otra cosa que no sea capitalismo, que no sea la “incuestionabilidad” del euro, del proyecto económico neoliberal europeo.

Después de todo lo dicho, ¿dónde se sitúa la CGT? Siempre a favor de la movilización, apostando fuerte en este momento por la Huelga General del 26 de septiembre, queriendo hacer de ella una jornada de rebeldía laboral y social que exprese el rechazo generalizado a la manera en que nos someten a las exigencias de los mercados, del capitalismo financiero y especulativo, a través de las propuestas en pro del desarrollismo, la competitividad, la acumulación y el incremento de las desigualdades. Ese día, exigiremos que las personas estén por encima de los mercados y la deuda, que el paro se combata repartiendo el trabajo existente, y que la cobertura de las necesidades más básicas para todos debe ponerse por encima de la satisfacción de otras necesidades no tan básicas. Renunciamos, por ello, a regresar a escenarios de bonanza “pre-crisis”, marcados por el consumismo, el individualismo y la injusticia. Esto es, apostaremos por el reparto y justicia social, tratando de poner por delante nuestra predisposición a repartir. En esa línea, procuraremos sumarnos y mezclarnos con otras gentes afectadas y resistentes por y ante los recortes, abriendo espacios en la calle y creando alianzas entre paradas, desahuciados, trabajadores, jubiladas, sin papeles y estudiantes.

Tarea nada fácil, para la cual reconocemos nuestras limitaciones. Sólo la participación y una mayor tutela de la sociedad sobre los asuntos que le competen, podrá forjar un proceso más libre y solucionar algunos de los problemas que arrastramos dentro del sindicalismo. Invitamos así a toda la sociedad a que hagan suyo el 26S, arrebatándonoslo a los sindicatos.

Air Zoom Vomero 14

Comentarios

Los comentarios anónimos están moderados, por lo que no se garantiza su publicación, sólo los usuarios registrados podrán comentar sin moderación.
La redacción del Rojo y Negro no se hace responsable de los comentarios vertidos, al tiempo que se reserva la eliminación de los comentarios de carácter sexista, racista, autoritario, o arbitrariamente insultantes hace personas concretas, así como el bloqueo del usuario que de forma reiterada no respete estos límites.

Me repito: si no hablamos con palabras claras seguiremos nublados y ofuscados en la oscuridad.

1º.-Según vengo leyendo en R&N, a CCOO y UGT se les pone calificativos como “pactictas”, “institucional”. ¿Institucional? ¿Eso qué es? Parece bueno …., o no? Precisemos:

Esos sindicatos (quede patente: sus dirigentes) hacen de, son la barrera contra los trabajadores, para contenerlos y, después, encauzarlos hacia el redil. Son señuelos para torear y tener engañados a los trabajadores, para embaucarlos. Son sindicatos trampas. Lo único que sus líderes persiguen es chupar del bote (ni mucho menos, sólo las prebendas estatales) e instalarse en puestos del sistema con algún cargo. Los trabajadores para ellos, son el rebaño que deben pastorear. A esos sindicatos hay que calificarlos de manera nítida que haga ver a la gente el papel que cumplen: el papel institucional (ahora sí?) de pastorear, de embaucar al personal. ¿por qué hay tanta gente que pasa “de los sindicatos”? El frustrarlos es uno de sus papeles: desactivar. (Hablando sólo economicistamente: ¿cuántos años llevamos de perdida del poder adquisitivo y de derechos múltiples con ellos dirigiendo la palestra? ¿Cuántos llevan los patronos incrementando su diferencial?. Se han dicho algunos calificativos esclarecedores (sindicatos barreras, impedimentos, sujetadores; sindicatos trampa, embaucadores; sindicatos trepa, tiburones; sindicatos del pastoreo, del pasteleo), pero se pueden añadir otros: sindicatos compinches, sindicatos cipayos; sindicatos del capital, del régimen, del sistema; sindicatos sicarios, …. Palabras que aclaren, que no confundan o dejen en la inopia: palabras que hagan ver, que muestren la realidad.

2.- No conozco la práctica de los sindicatos vascos, pero es bien patente que el nacionalismo es un dogmatismo. Dogmatismo marcado psicosomáticamente por mor de lo emocional. Es como otra religión pero ahora no sobrenatural: crea similar sistema mental cibernético de funcionamiento donde todo nace y se cierra en el dios-nación, tiene sus rosarios, iconos, sus pastores, su paraiso y su infierno, etc., etc. Están, no por la emancipación de las personas, sino de la nación. Y ésta, como todas, tienen sus clases opresoras. Son sus clases dirigentes, sus beneficiarios reales, los que las impulsan. Para ello montan su tropa, su infantería. Eso no es cuestión de los trabajadores, sino de fe, de dogma, de fanatismo … En último caso bien regado por sus curas, obispos y papas beneficiarios. Un dogma marcado psicosomáticamente y reforzado constantemente por todos los medios en poder de sus beneficiarios, es de difícil disolución.

3.- Supongamos que llevamos la movilización a sus últimas consecuencias, ¿qué logramos? Hay revuelta que triunfan avaros cabreados contra ladrones que cuando tienen el poder hacen lo mismo que sus antecesores: nuevos gobernantes con distintos …. Mucho más determinante, si lo que queremos es la emancipación, es poner los medios, poner las herramientas, los argumentos, las lupas, las experiencias para que nos conciencemos. Y extender cada día esa conciencia, que cada día se amplíen sus conexiones. Movilizaciones, sí, ¡claro!, pero sólo si nos conciencia, no nos fustra, si nos fortalece.

4.- Lo de la unidad lo dejamos para otro momento.

Un comunicado excelente en todos los aspectos: una análisis conciso pero riguroso de las diferencias de la CGT con otras organizaciones sindicales, una crítica a la política de bloques, una clara definición de nuestras alternativas, un sano sentido autocrítico de las propias limitaciones - y que se echa a veces mucho en falta -... y una humilde pero transparente invitación: que la sociedad haga suya la huelga y se la arrebate a los sindicatos, incluido por supuesto a la CGT... pues sólo con la implicación generalizada y extendida de la respuesta social y plural la huelga general habrá tenido el profundo sentido de ir caminando hacia la transformación social...
Salud y lucha.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Enter the characters shown in the image.